Jose Luís Resino

Del alba la luz el sueño apaga… Ni quieres abrir los ojos, ni quieres salir de la cama, ni mirarte al espejo, ni abrir la ventana. Respiras, suspiras, te sientes cansada. En pie, las tareas, caminas descalza. Te vistes, te aseas, comienza jornada. Y es vivir y no saber que […]

TRAS EL CRISTAL. Jose María Herreruela

Solo estaba yo viendo llover solo yo viendo que llovía solo tras la ventana del salón solo en esta morada fría   Decir, maldecir, arrepentirme poder por una vez volver atrás. Si pudiera solo regalarnos eso transgredir una simple ley mortal   El infinito sentido de una frase que contenga […]

Nerea Astigarraga

Montaña empinada clavaba cuchillos bajo sus pies, mísero corazón atormentado, destilando sabiduría de menos es más, creyéndose agraciada cuan despreciada risa burlona, voz socarrona y vil maestría sin armonía. Llegó el día en el que su piel gritó de dolor, sus ojos languidecieron, semejante a un otoño lluvioso. Tan culta […]

CANCIÓN DE LA PARCA. Esperanza Molero

Muerte que el silencio de tus labios arranca Muerte que al amor ahoga de tu pecho que grazna, muge, relincha, sisea, brama y ama, y ríe, y grita, y enloquece. Enloquece de ira por tus ganas perdidas; perdidas en el abismo del sufrimiento que aplastaron las palabras; palabras nefastas, infames, […]

CIEGOS…POR VOLUNTAD PROPIA. Manuel Noriega

Las horas por delante… Llueve Oscuras y largas horas pendientes… Y llueve y llueve El hastío aplastante de la repetición. Repetición de una vida que no es tuya, que no te pertenece, que te envilece y no creaste. En la que no eres libre verso, eres encadenado a una rima […]

CON EL CÁLIDO ARCOÍRIS DE TUS OJOS. Reyes Rodriguez

Con el cálido arcoíris de tus ojos iluminaré los inviernos fríos. Con tu lúcida y discreta sonrisa haré reír a todos los niños sin infancia. Con el color dorado de tu cabello tejeré un capullo de seda que se transforme en bella mariposa. Con tu noble corazón haré brillar este […]

OSCURA COMPAÑIA. Fco. Javier López

No sé si estabas allí desde siempre y pasabas inadvertida, quizás mis gafas de juguete no me dejaban verte, pero llegaste un día. Recuerdo que fue en primavera y estaba solo, muy solo. Llegaste, eso sí, sin anunciarte, sin preguntar si podías quedarte o si precisaba compañía. Y te hice […]