EL PIRATA “SEIS DEDOS” Y EL VALIENTE LEÑADOR. Bernabé Galán Sánchez

No sabemos cómo el pirata  “Seisdedos” localizó a Álvaro, el leñador. Quería tomar venganza porque su padre había sido encarcelado por el padre del leñador, por haber raptado a una niña del pueblo. Cuando desembarcaron los piratas, los vecinos tuvieron mucho miedo. Los bandidos raptaron a todos los niños y se los llevaron al barco, mientras su jefe encontró al leñador.

-Si quieres que los niños vuelvan con sus padres tienes que luchar contra mí y ganarme y después ir nadando al barco y traerlos. Nos iremos y no os molestaremos más.

El valiente leñador tenía un inconveniente: no sabía nadar.

Aquella noche nuestro héroe se aproximó a la orilla del mar y silbó una canción. Pronto apareció Coralia, su amiga la sirena.

-Hola, Álvaro, ¿qué puedo hacer por ti?

-El pirata “Seisdedos” ha secuestrado a los niños del pueblo y me ha dicho que para salvarlos tengo que ganarle en una pelea y luego llegar a su barco, y yo no sé nadar.

-No te preocupes que yo te ayudaré. Cuando le ganes te vienes a este sitio. Yo estaré escondida. Tú te subes encima de mí y te llevaré al barco.

Al amanecer se enfrentaron los dos contrincantes. El pirata llevaba un puñal y una espada y Álvaro su hacha y una vara muy larga, que le dio la victoria por agotamiento de su adversario, ya que cada vez que “Seisdedos” se le aproximaba, Alvaro le apaleaba las piernas y le hacía caer al suelo. Lo hizo tantas veces que al final el pirata acabó exhausto y se rindió.

Después, Alvaro llegó al barco con la ayuda de la sirenita y rescató a los niños. Pero hay más: Coralia había llamado aquella noche a los habitantes del mar y estaban esperando que “Seisdedos” volviera al barco para apresarlo a él y a los piratas y se los llevaron a una cárcel submarina para que jamás volvieran a molestar a nadie.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *