Contra todo pronostico, lo mejor que he leído últimamente, y digo contra todo pronóstico porque yo odio las historias de vampiros, tampoco me interesan demasiado la novela sueca. Sin embargo, este libro me ha dejado sin palabras.
Es terrible y a la vez atrapa. Todo un descubrimiento, al menos para mí. Cumple la condición más importante que debe tener un libro: conmueve.